Poniendo a prueba nuestras
habilidades en torneos de Poker

Torneo Shootout

Como ya sabremos, los torneos multimesa son aquellos en los que los jugadores de diversas mesas compiten de forma separada pero simultánea por llegar a una mesa final, donde los mejores jugadores de cada partida anterior competirán por un ingente bote que, en muchas ocasiones, será el resultado de todo lo que se ha acumulado en las rondas anteriores. En un torneo multimesa normal, las mesas se equilibrarán de forma periódica para asegurar una competitividad estable, por lo que según vayamos ganando iremos pasando a diferentes mesas en las que nos enfrentaremos a rivales distintos. Sin embargo, esto no ocurre así en los torneos shootout.

En los torneos shooutout debemos eliminar a todos los jugadores de una mesa para pasar a la siguiente, por lo que en esta variedad de torneo de mesa múltiple no pasaremos a una nueva mesa hasta que seamos el único hombre en pie de cada ronda. Los torneos shootout se clasifican en base al número de mesas que debemos superar para llegar a la gran mesa final, un número que varía según la cantidad de jugadores que se hayan inscrito al torneo, y que en ocasiones puede ser enorme.

De esta manera, existen los torneos shootout dobles, triples e incluso cuádruples. En un torneo shootout triple tendremos que dejar sin fichas a tres mesas de jugadores completas antes de poder aspirar al premio final. La duración del torneo, además, se verá afectada por el número de jugadores que conformen cada mesa.

Una interesante variedad de los torneos shootout son los torneos heads-up. En esta variedad se aplican todas las normas de un torneo shootout normal, pero las mesas tan sólo contendrán a dos jugadores batiéndose en un trepidante duelo. Nuestra eliminación en una de las mesas por parte de un solo jugador supondrá el final del torneo para nosotros. Este tipo de torneo será ideal para nosotros si nos gusta jugar con la inseguridad psicológica de nuestro rival, y presentar una imagen fuerte y autoritaria sobre la mesa de juego.

No es mala idea que un principiante se introduzca en un torneo heads-up. Si nos cuesta adivinar y leer los movimientos de todos los jugadores de una mesa cuando jugamos al poker, el heads-up nos permite tener que hacerlo contra tan sólo un rival, lo que nos ayuda a especializarnos mediante la simplificación de esta ardua tarea psicológica. Los torneos heads-up, por lo general, reúnen a un número limitado de jugadores, pero debido a lo extensas que pueden ser las partidas y la gran cantidad de rondas, podemos obtener horas y horas de diversión a un coste de entrada muy competitivo.